[…] es importante preguntarnos con frecuencia: ¿Quién es el Señor para mí? ¿Lo conozco realmente? ¿Qué me pide hoy su Evangelio? ¿Qué pasos y qué decisiones debería tomar? […] Papa León XIV – Ángelus – 23 de agosto de 2026
TIEMPO DTE EL AÑO – CICLO A
TIEMPO DTE EL AÑO – CICLO A
DOMINGO XXI
¿Ustedes quién dicen que soy yo?
PRIMERA LECTURA
Lectura del profeta Isaías 22,19-23
Así dice el Señor a Sobná, mayordomo de palacio: «Te echaré de tu puesto, te destituiré de tu cargo. Aquel día, llamaré a mi siervo, a Eliacín, hijo de Elcías: le vestiré tu túnica, le ceñiré tu banda, le daré tus poderes; será padre para los habitantes de Jerusalén, para el pueblo de Judá. Colgaré de su hombro la llave del palacio de David: lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá. Lo hincaré como un clavo en sitio firme, dará un trono glorioso a la casa paterna.»
Palabra de Dios.
SALMO Sal 137, 1-3.6.8 b c
R : Señor, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario,
daré gracias a tu nombre. R.
Por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R.
El Señor es sublime, se fija en el humilde,
y de lejos conoce al soberbio.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo
a los cristianos de Roma 11, 33-36
Hermanos
¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.
Palabra de Dios.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16,13-20
En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.» Él les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.» Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.» Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.
Palabra del Señor.
PARA REFLEXIONAR
- Hacia el año 700 a. C., el pequeño reino de Judá se hallaba comprometido políticamente por Egipto y Asiria. Ezequías aconsejado por el profeta Isaías confiaba más en Dios que en las alianzas con los pueblos vecinos y en las intrigas. Había en Jerusalén un partido que buscaba la guerra contra los dominadores del Norte entre los cuales se encontraba un alto funcionario de la corte, mayordomo de palacio de Ezequías llamado Sobná. Este funcionario se siente seguro en su puesto; se exhibe ante los habitantes de Jerusalén en carrozas lujosas, vive en palacios y construye su futuro sepulcro.
- Isaías dirige su crítica a Sobná, y su amenaza es porque fomenta las alianzas con los extranjeros y favorece la guerra, porque confía más en su política que en el poder salvador de Dios. Pero el Señor no lo perdonará, sino que lo arrojará a la fuerza, y andará errante por la llanura y sus bienes irán a parar a poder de sus adversarios.
- Dios quiere sustituir un funcionario indigno por otro digno. Es el Señor quien elige y quien concede y quita el poder, quien ejecuta el rito de la investidura. El «funcionario» está para servir y no para aprovecharse del cargo. El profeta sigue llamando al pueblo a una fe absoluta y casi heroica.
***
- En la historia de la salvación Dios es el que tiene la iniciativa y es el Señor de los acontecimientos, hasta conseguir lo que se propone. Todo el universo se mueve según el designio y la divina misericordia. En todo este capítulo, Pablo ha desarrollado su pensamiento en torno al problema de la desobediencia de Israel al evangelio de Jesucristo.
***
- Saliendo de Betsaida y remontando el valle del Jordán, Jesús se retira con los «doce» a la región de Cesarea de Filipo, al pie del monte Hermón. La región se encuentra al noreste de Galilea de los paganos. Sin ser una región totalmente extranjera, participa mucho de esta realidad.
- El Maestro quiere iniciar a sus discípulos en el misterio de su persona. Para introducir el tema, Jesús comienza preguntando qué han oído ellos sobre su persona y su misión, de la gente. La conversación gira en torno a la persona de Jesús y su identidad.
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- Jesús pide la adhesión de sus discípulos a su persona, frente a la incredulidad de la mayoría de los dirigentes judíos y de algunos del pueblo. Ante la pregunta de Jesús, Pedro respondió a título personal y, quizás, en nombre de todos sus compañeros.
- La respuesta del Apóstol es producto de la experiencia del trato con el Maestro. Un trato que fue creciendo de primeros encuentros, tal vez casuales a tratos cada vez más profundos e íntimos, con aquel galileo de personalidad atrayente y palabra convincente.
- Sin este camino, no hubiera sido posible que lo confesara como el Mesías, el Hijo de Dios vivo. La fe es una experiencia de amor, es un encuentro existencial con quien sabemos que nos ama. Es un don y después, una respuesta. No es producto de un conocimiento humano, pero sí de una búsqueda sincera y honesta, abierta a la verdad.
- La respuesta de Pedro, se entronca en la auténtica tradición judía, que esperaba a un Mesías o elegido, un consagrado por Dios, anunciado durante siglos por los profetas que iba a llevar a cabo, la salvación definitiva de su pueblo.
- Pero por otro lado, la respuesta de Pedro es la que brota de su encuentro personal con Jesús a través de sus enseñanzas, sus palabras y sus gestos. La experiencia de caminar, cansarse, sufrir y gozar con Jesús en la misión que su Padre le había encomendado, confirman en el corazón de Pedro la identidad del Nazareno.
- Pedro hace esta profesión de fe a partir de su adhesión y de su fidelidad esperanzada a las promesas que Dios había hecho al pueblo elegido y, a partir de su experiencia de encuentro con el Señor, en el cual puede descubrir palpablemente el cumplimiento de esas promesas.
- Los que han conocido a Jesús y lo han escuchado, incluso los que fueron curados por Él, fueron capaces de verlo como profeta excepcional. Pero aceptar que aquel hombre que no tiene una imagen de Dios victorioso que puede aniquilar a sus enemigos, es el Mesías, Hijo del Dios vivo, les resulta más difícil.
- Creer es aceptar ese modo tan desconcertante de obrar que tiene Dios y además seguir a Jesús en su modo de vivir no menos desconcertante.
- Sobre la debilidad de esta «piedra» se fundamenta el creyente, y sobre esta «piedra» Jesús edifica su nuevo pueblo, la Iglesia. Jesús, convoca a aquellos que quieran sostenerse en esa fe que Pedro ha proclamado, y promete que, sostenidos en esa aparente debilidad, no serán vencidos ni por las fuerzas de mal, ni por cualquier tipo de desamor que pueda existir en el mundo.
***
- Confesar que Jesús es el Hijo de Dios es el primer paso de la fe, propiamente dicha; pero no es la meta final; porque a partir de esa confesión se inicia una nueva comprensión de la vida, un nuevo sentido y por lo tanto una nueva forma de vivir. Al escuchar que también a nosotros Jesús nos pregunta «Ustedes, ¿quién dicen que soy yo?», no tenemos que buscar sólo en las reservas de nuestros conocimientos, sino en el “cómo vivimos cada día” para que nos lleve al fondo de nuestro corazón.
- La verdadera profesión de fe, no es precisamente una adhesión a un conjunto de verdades, a una doctrina, sino a una persona. Nosotros estamos llamados a recorrer el mismo camino de Pedro.
- La mayoría de nosotros conocimos a Cristo por la cultura en la que nacimos, porque se nos regaló la fe en el bautismo y la pertenencia a la Iglesia, del mismo modo que Pedro estaba inserto en la vida y en la fe de su pueblo; pero igual que él, necesitamos profesar nuestra fe en Él a partir de un encuentro personal.
- Ante los desafíos para vivir la fe hoy, y para dar verdadera razón de nuestra esperanza, no son suficientes las respuestas aprendidas de memoria, por muy ciertas que sean. La fe nos exige creer en Jesús desde la experiencia del encuentro y en la experiencia cotidiana de la vida.
- A Jesús lo iremos conociendo en la medida en que nos entreguemos a Él. Sólo hay un camino para ahondar en su misterio, y este camino es el del seguimiento.
- Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, la Palabra y la Vida, vino al mundo a hacernos “partícipes de la naturaleza divina” (2 Pe 1, 4), a participarnos de su propia vida. Es la vida que comparte con el Padre y el Espíritu Santo, la vida eterna. Su misión es manifestar el inmenso amor del Padre, que quiere que seamos hijos suyos. Aparecida 348
PARA DISCERNIR
- ¿Qué invitación recibo hoy desde esta Palabra en mi vida de fe?
- ¿Qué implica para mí hoy decirme creyente?
- ¿Qué aspectos de mi vida necesitan ser tocados por la fe?
REPITAMOS Y VIVAMOS HOY LA PALABRA
Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo
PARA LA LECTURA ESPIRITUAL
«Tú eres… el Hijo del Dios vivo»
El Señor había preguntado: « ¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?» Seguramente que la simple vista de su cuerpo manifestaba que era el Hijo del hombre, pero haciendo esta pregunta quería hacer comprender que, al verle había algo más en él, había algo que necesitaba ser discernido… El objeto de la pregunta era un misterio, a él debía tender la fe de los creyentes.
La confesión de Pedro obtuvo plenamente la respuesta merecida por haber visto en el hombre al Hijo de Dios. Él es «dichoso», alabado por haber extendido su vista más allá de la de los ojos humanos, no prestando atención a lo que venía de la carne y de la sangre, sino contemplando al Hijo de Dios revelado por el Padre celestial. Pedro fue juzgado digno de ser el primero en reconocer que Cristo era Dios. ¡Qué fundamento que tiene la suerte de dar a la Iglesia el título de su nombre nuevo! Se convierte en la piedra digna de edificar la Iglesia, de manera que rompe las leyes del infierno… y todas las demás cárceles de muerte. Dichoso portero del cielo a quien se le confían las llaves de acceso a la eternidad; su sentencia en la tierra se adelanta a la autoridad del cielo, de manera que lo que se ligue o desligue en la tierra será ligado o desligado en el cielo.
Jesús, además, ordena a los discípulos que no digan a nadie que él es Cristo, porque era necesario que otros, es decir, la Ley y los profetas, fueran testimonios de su Espíritu, mientras que el testimonio de la resurrección es propio de los apóstoles. Y puesto que la bienaventuranza de los que conocen a Cristo en el Espíritu ha sido manifestada, se manifiesta, a su vez, el peligro de desconocer su humildad y su Pasión.
San Hilario (hacia 315-367), obispo de Poitiers, doctor de la Iglesia
Comentario sobre Mateo, 16
PARA REZAR
Mi nombre en tus labios
Escuché de ti mi nombre
como nunca antes.
No había en tu voz reproche
ni condiciones.
Mi nombre, en tus labios,
era canto de amor,
era caricia, y pacto.
Con solo una palabra,
estabas contando mi historia.
Era el relato de una vida,
que, narrada por ti
se convertía en oportunidad.
Descubrí que comprendías
los torbellinos de siempre,
las heridas de antaño,
las derrotas de a veces,
los anhelos de ahora,
y aún sin saber del todo
en qué creía yo,
tú creías en mí,
más que yo mismo.
Así, mi nombre
en tus labios
rompió los diques
que atenazaban
la esperanza.
José María Rodriguez Olaizola, sj
24 DE AGOSTO – SAN BARTOLOMÉ, APÓSTOL (F)
Este es un hombre sin doblez
Lectura del libro del Apocalipsis 21, 9b-14
El Ángel me dijo: «Ven que te mostraré a la novia, a la esposa del Cordero.»
Me llevó en espíritu a una montaña de enorme altura, y me mostró la Ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios. La gloria de Dios estaba en ella y resplandecía como la más preciosa de las perlas, como una piedra de jaspe cristalino.
Estaba rodeada por una muralla de gran altura que tenía doce puertas: sobre ellas había doce ángeles y estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel. Tres puertas miraban al este, otras tres al norte, tres al sur, y tres al oeste. La muralla de la Ciudad se asentaba sobre doce cimientos, y cada uno de ellos tenía el nombre de uno de los doce Apóstoles del Cordero.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 144, 10-11. 12-13b. 17-18 (R.: cf. 12)
R. Que tus santos, Señor, manifiesten la gloria de tu reino.
Que todas tus obras te den gracias, Señor,
y tus fieles te bendigan;
que anuncien la gloria de tu reino
y proclamen tu poder. R.
Así manifestarán a los hombres tu fuerza
y el glorioso esplendor de tu reino:
tu reino es un reino eterno,
y tu dominio permanece para siempre. R.
El Señor es justo en todos sus caminos
y bondadoso en todas sus acciones;
está cerca de aquellos que lo invocan,
de aquellos que lo invocan de verdad. R.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Juan 1, 45-51
Felipe encontró a Natanael y le dijo: «Hemos hallado a aquel de quien se habla en la Ley de Moisés y en los Profetas. Es Jesús, el hijo de José de Nazaret.»
Natanael le preguntó: « ¿Acaso puede salir algo bueno de Nazaret?»
«Ven y verás», le dijo Felipe.
Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: «Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez.»
« ¿De dónde me conoces?», le preguntó Natanael.
Jesús le respondió: «Yo te vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera.»
Natanael le respondió: «Maestro, tú eres el hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Jesús continuó: «Porque te dije: «Te vi debajo de la higuera», crees. Verás cosas más grandes todavía.»
Y agregó: «Les aseguro que verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»
Palabra del Señor.
PARA REFLEXIONAR
- Jesús anuncia el reino, muchos lo siguen: hombres y mujeres, jóvenes y viejos, ricos y pobres, maestros de la ley y campesinos, firmes convencidos y escépticos dubitativos. En esa variedad estaba la pluralidad necesaria para que la buena nueva prendiera en terreno fértil. A algunos los llama directamente, los invita personalmente a entrar en la intimidad del discipulado. Llama personalmente a sus seguidores, y conoce a los que llama. Por eso, cuando invita a Natanael a seguirlo reconoce en él un hombre justo.
- Felipe y Natanael son dos nuevos discípulos de Jesús. El primero recibe directamente la llamada; el segundo la recibe a través de su amigo. Los dos siguen a Jesús. Este encuentro ha significado para ellos una experiencia de fe, un cambio en su comportamiento, una nueva dimensión en el modo de ver las cosas, que los abre a una nueva posibilidad.
- Natanael, estaba debajo de la higuera, y no admitía que de un lugar tan insignificante como Nazaret, Dios sacara algo bueno. Sin embargo, Jesús le da la gran sorpresa y le muestra como conoce su corazón. Natanael a partir de la propia experiencia de ser llamado sin merecerlo, puede llegar a la aceptación de que Jesús pueda ser el Mesías. En la nobleza de Natanael, Jesús se apoya para transformarlo en un veraz anunciador de su Evangelio.
- El salto de fe de Natanael consistió en aceptar que en Nazaret podía estar escondida la salvación.
- Jesús nos llama a descubrir la semilla de vida nueva escondida pero presente en lo sencillo y cotidiano. Un corazón noble es capaz de percibir sin prejuicios, ni dobles intenciones, el llamado que Dios pone en la vida; e iluminarlo desde el Evangelio.
PARA DISCERNIR
- ¿Dónde radica la fuerza de mi vida?
- ¿De qué capacidades de mi corazón me enorgullezco?
- ¿Valoro la bondad, la sencillez y la nobleza de los hombres y mujeres de mi comunidad y de mi entorno? ¿Descubro en ellos y con ellos el proyecto de Dios para nuestras vidas?
REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA
Dame un corazón noble Señor
PARA LA LECTURA ESPIRITUAL
“Ven y verás”: el apóstol Bartolomé – Natanael encuentra al Hijo de Dios
Tradicionalmente, el apóstol Bartolomé se identifica con Natanael. Este Natanael venía de Caná (Jn 21,2) y es pues, probable, que haya sido testigo del gran signo que Jesús hizo en este lugar (Jn 2, 1-11). La identificación de los dos personajes viene, probablemente, motivada por el hecho de que este Natanael, en la escena de la llamada que narra el evangelio de Juan, se encuentra al lado de Felipe, es decir, en el lugar que ocupa Bartolomé en las listas de los apóstoles que nos han dejado los otros evangelios.
A este Natanael, Felipe le había contado cómo habían encontrado “a aquél de quien hablan la ley de Moisés y los profetas: a Jesús, hijo de José, de Nazaret”. Como sabemos, Natanel le opone un prejuicio muy rápido: “¡De Nazaret! ¿Puede salir de allí algo bueno?” Esta especie de respuesta es, a su manera, importante para nosotros. En efecto, nos hace ver como, según las esperanzas judías, el Mesías no podía venir de un pueblo tan poco importante como Nazaret (cf Jn 7, 42). Pero al mismo tiempo, pone en evidencia la libertad de Dios, que sorprende nuestras expectativas haciendo que le encontremos, precisamente, allí donde de ninguna manera le esperamos. Por otro lado, sabemos que Jesús no era, en realidad, exclusivamente “de Nazaret” sino que había nacido en Belén y que, al fin y al cabo, venía del cielo, del Padre que está en los cielos.
La historia de Natanael nos sugiere otra reflexión: en nuestra relación con Jesús no debemos contentarnos tan solo con palabras. En su respuesta, Felipe dirige a Natanael una invitación importante: “¡Ven y verás!”. Nuestro conocimiento de Jesús tiene necesidad, sobre todo, de una experiencia viva. Ciertamente es importante el testimonio de otro, pero, normalmente, toda nuestra vida cristiana comienza por el anuncio que nos llega gracias a uno o varios testimonios, más, enseguida, somos nosotros mismos quienes debemos estar personalmente implicados en una relación íntima y profunda con Jesús.
Benedicto XVI – Papa 2005-2013 – Audiencia general del 4-10-06
PARA REZAR
Él nos eligió
Dios nos eligió
para mostrarnos unos a otros
el rostro del amor de Dios.
Somos el vocabulario de Dios;
palabras vivas
para dar voz a la bondad de Dios
con nuestra propia bondad,
para dar voz a la compasión, la ternura,
la solicitud y la fidelidad de Dios
con las nuestras propias.
Leo Rock sj
¡Ay de los que están llenos de codicia y desenfreno!
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo
a los cristianos de Tesalónica 2, 1-3a. 14-17
Acerca de la Venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, les rogamos, hermanos, que no se dejen perturbar fácilmente ni se alarmen, sea por anuncios proféticos, o por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que hacen creer que el Día del Señor ya ha llegado. Que nadie los engañe de ninguna manera.
Dios los llamó, por medio de nuestro Evangelio, para que posean la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta. Que nuestro Señor Jesucristo y Dios, nuestro Padre, que nos amó y nos dio gratuitamente un consuelo eterno y una feliz esperanza, los reconforte y fortalezca en toda obra y en toda palabra buena.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 95, 10. 11-12a. 12b-13 (R.: 13b)
R. El Señor viene a gobernar la tierra.
Digan entre las naciones: «¡El Señor reina!
El mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud.» R.
Alégrese el cielo y exulte la tierra,
resuene el mar y todo lo que hay en él;
regocíjese el campo con todos sus frutos. R.
Griten de gozo los árboles del bosque.
Griten de gozo delante del Señor,
porque Él viene a gobernar la tierra:
Él gobernará al mundo con justicia,
y a los pueblos con su verdad. R.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 23-26
Jesús habló diciendo:
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtran el mosquito y se tragan el camello!
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera la copa y el plato, mientras que por dentro están llenos de codicia y desenfreno! ¡Fariseo ciego! Limpia primero la copa por dentro, y así también quedará limpia por fuera.
Palabra del Señor.
PARA REFLEXIONAR
- La gran cuestión de las primeras epístolas de san Pablo es la «Parusía», la venida última de Jesús, la venida escatológica. Esto parece que es uno de los puntos de la doctrina cristiana que no terminaban de comprender los cristianos de Tesalónica.
- Muchos estaban convencidos del inminente retorno de Jesús, de tal modo que vivían relativizando el momento presente y siendo indiferentes en lo que se refería a sus deberes cotidianos.
- Pablo pretende repetir la enseñanza de Jesús acerca del tema: nadie sabe ni el día ni la hora… del día del Señor, y que no hagan caso de los rumores sobre visiones y revelaciones en ese sentido.
- La fecha final no importa mucho. Lo que sí importa es cómo vamos haciendo el camino y cómo nos preparamos para el encuentro final.
***
- El de los fariseos era uno de estos grupos religiosos que durante mucho tiempo consiguieron el apoyo popular haciéndose pasar por hombres justos y piadosos. Jesús con un marcado estilo profético, desenmascara el oportunismo y las verdaderas intenciones de estos grupos.
- Por la ley de los diezmos, Israel reconoce a Yahvé el derecho de propiedad sobre toda su tierra y sus bienes. La parte de Dios en estos bienes, servía para el mantenimiento del culto y sus ministros, y también para socorrer a los pobres. De los principales frutos de la tierra, los fariseos habían extendido el diezmo a los productos más mínimos, incluso a las hierbas que se emplean como condimento: la menta, el hinojo, el comino.
- Las comparaciones que hace Jesús ponen en evidencia la mentira con la que se encubren los fariseos. Estos se muestran como hombres extremadamente cumplidores de la Ley, pero no les importa la justicia ni la fidelidad a Dios.
- Dan importancia a cosas insignificantes, poco importantes ante Dios, y descuidan las que verdaderamente valen la pena. Jesús denuncia cómo letrados y fariseos aparentan una pretendida fidelidad a Dios hasta en lo mínimo, mientras omiten lo esencial, el amor al prójimo, explicitado en “justicia, buen corazón y lealtad”.
- Jesús quiere que la fidelidad a las observancias cultuales sea el reflejo de una fiel observancia del amor a los demás, durante toda la vida.
- Estos defectos no eran exclusivos de los fariseos de hace dos mil años. También hoy podemos caer en la misma trampa.
- El reino no es apariencia sino una vida realizada en la verdad, que se construye con esfuerzo día a día en la cual cada detalle es importante.
- Ser discípulo significa, testimoniarlo en la vida cotidiana con coherencia, con claridad, con humildad, con gozo y con valentía. El discípulo de Jesucristo ha de comprometerse con coherencia de vida y de acción, en la transformación de la realidad de modo que celebre en la fe, la liberación que Cristo va operando en el mundo.
PARA DISCERNIR
- ¿Me quedo en lo accesorio de la fe o trato que toque la raíz de mi vida?
- ¿Qué tipo de perfección busco?
- ¿Qué lugar le doy a la gracia y qué lugar al esfuerzo?
REPITAMOS Y VIVAMOS HOY LA PALABRA
Tus palabras son espíritu y vida
PARA LA LECTURA ESPIRITUAL
“Purifica primero el interior de tu alma”
La confesión de los pecados (acusación), incluso desde un punto de vista simplemente humano, nos libera y facilita nuestra reconciliación con los demás. Por la confesión, el hombre se enfrenta a los pecados de que se siente culpable; asume su responsabilidad y, por ello, se abre de nuevo a Dios y a la comunión de la Iglesia con el fin de hacer posible un nuevo futuro. La confesión de los pecados hecha al sacerdote constituye una parte esencial del sacramento de la Penitencia… “Cuando los fieles de Cristo se esfuerzan por confesar todos los pecados que recuerdan, no se puede dudar que están presentando ante la misericordia divina para su perdón todos los pecados que han cometido… Porque si el enfermo se avergüenza de descubrir su llaga al médico, la medicina no cura lo que ignora» (Concilio de Trento: DS 1680; cf San Jerónimo, Commentarius in Ecclesiasten 10, 11).
Según el mandamiento de la Iglesia «todo fiel llegado a la edad del uso de razón debe confesar, al menos una vez al año, fielmente sus pecados graves»… Sin ser estrictamente necesaria, la confesión de los pecados veniales, sin embargo, se recomienda vivamente por la Iglesia (cf Concilio de Trento: DS 1680; CIC 988, §2). En efecto, la confesión habitual de los pecados veniales ayuda a formar la conciencia, a luchar contra las malas inclinaciones, a dejarse curar por Cristo, a progresar en la vida del Espíritu. Cuando se recibe con frecuencia, mediante este sacramento, el don de la misericordia del Padre, el creyente se ve impulsado a ser él también misericordioso (cf Lc 6,36)… “Cuando empiezas a detestar lo que hiciste, entonces empiezan tus buenas obras buenas, porque repruebas las tuyas malas… Practicas la verdad y vienes a la luz” (San Agustín; Jn 12, 13).
Catecismo de la Iglesia Católica – § 1455-1458
PARA REZAR
Voz y presencia
Al atardecer
Llega a mí
Como suave brisa
Como fuego alentador
Tu Palabra.
Las olas del mar
Y las corrientes
Del agua
Traen a mí, tu Voz.
Estoy contigo, no temas.
Aquí estoy contigo, vive.
Al atardecer, juntos
Contemplamos
La faena de ir
Anunciando tu Presencia.
David Cabrera, sj
MIÉRCOLES XXI DTE EL AÑO
¡Ay de ustedes que por fuera parecen justos!
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo
a los cristianos de Tesalónica 3, 6-10. 16-18
Les ordenamos, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se aparten de todo hermano que lleve una vida ociosa, contrariamente a la enseñanza que recibieron de nosotros. Porque ustedes ya saben cómo deben seguir nuestro ejemplo. Cuando estábamos entre ustedes, no vivíamos como holgazanes y nadie nos regalaba el pan que comíamos. Al contrario, trabajábamos duramente, día y noche, hasta cansarnos, con tal de no ser una carga para ninguno de ustedes. Aunque teníamos el derecho de proceder de otra manera, queríamos darles un ejemplo para imitar.
En aquella ocasión les impusimos esta regla: el que no quiera trabajar, que no coma.
Que el Señor de la paz les conceda la paz, siempre y en toda forma. El Señor esté con todos ustedes.
El saludo es de mi puño y letra. Esta es la señal característica de todas mis cartas: así escribo yo, Pablo.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos ustedes.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 127, 1-2. 4-5 (R.: cf. 1a)
R. ¡Felices los que temen al Señor!
¡Feliz el que teme al Señor
y sigue sus caminos!
Comerás del fruto de tu trabajo,
serás feliz y todo te irá bien. R.
¡Así será bendecido
el hombre que teme al Señor!
¡Que el Señor te bendiga desde Sión
todos los días de tu vida:
que contemples la paz de Jerusalén. R.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 27-32
Jesús habló diciendo:
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que parecen sepulcros blanqueados: hermosos por fuera, pero por dentro llenos de huesos de muertos y de podredumbre! Así también son ustedes: por fuera parecen justos delante de los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad.
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que construyen los sepulcros de los profetas y adornan las tumbas de los justos, diciendo: «Si hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no nos hubiéramos unido a ellos para derramar la sangre de los profetas»! De esa manera atestiguan contra ustedes mismos que son hijos de los que mataron a los profetas. ¡Colmen entonces la medida de sus padres!
Palabra del Señor.
PARA REFLEXIONAR
- Terminamos hoy la lectura de la segunda carta de Pablo a los de Tesalónica.
- La certeza de la inminente vuelta del Señor, como juez de la historia llevaba a varios miembros de la comunidad a pensar que ya no valía la pena trabajar no sólo en lo material, sino también en lo espiritual y comunitario.
- Al no tener nada que hacer, se metían en todo con chismes y habladurías, sembraban desorden trastornando la vida de la comunidad. Esta actitud, también tenía como consecuencia un abuso de la caridad del resto de los hermanos para poder subsistir.
- Pablo exhorta a seguir su ejemplo sin dejarse llevar por los rumores de un próximo fin del mundo. La carta termina con deseos de paz y de gracia para la comunidad.
***
- Escribas y fariseos habían identificado el reino de Dios con las estructuras religiosas del judaísmo, pretendían defender los derechos de Dios defendiendo un cúmulo de leyes, preceptos y tradiciones que consideraban inamovibles.
- Jesús es misericordioso y compasivo con los pecadores y débiles, pero lo descubrimos condenando actitudes hipócritas y forzadas. Jesús apuesta a una valoración incondicional de la vida de la persona. La vida humana está por encima de instituciones y leyes. Lo que cuenta es lo que somos ante Dios, y no lo que aparentamos delante de los hombres.
- El fariseísmo, tal como fue denunciado por Jesús es la sombra de la actitud religiosa, es su trampa y nadie está exento de caer en ella. Cuando todo el esfuerzo se coloca en mantener viva una estructura y una fachada, corremos el riesgo que el interior no se desarrolle ni crezca. La tentación constante de todo creyente, será siempre, hacer de la religión una máscara con la que cubrir su verdadero rostro, una postura que le impida su verdadero cambio interior.
- Jesús confirma como perenne y absoluta, y por lo tanto perteneciente al reino la ley suprema del amor a Dios y al prójimo. Este amor sincero que nos da la humildad como para hacernos los últimos, los servidores de los hermanos, de tal modo que brille en todo y en todos, la luz del reino.
PARA DISCERNIR
- ¿Descubrimos las leyes como mediaciones y no como fin en nuestro camino de fe?
- ¿En qué espacios descubrimos que se nos filtra el espíritu de hipocresía?
- ¿Vivimos las instituciones como espacios de humanización y valores cristianos?
REPITAMOS Y VIVAMOS HOY LA PALABRA
Escucha, Señor, ten compasión de mí. Señor, ven en mi ayuda
PARA LA LECTURA ESPIRITUAL
«Oh Dios, crea en mí un corazón puro»
«Rasgad vuestros corazones, dice el profeta, y no vuestras vestiduras». ¿Quién de entre vosotros tiene la voluntad particularmente apegada a no ceder, a entestarse? Que rasgue su corazón con la espada del Espíritu que es la Palabra de Dios. Que lo rasgue y lo reduzca a polvo porque nadie puede convertirse al Señor si no es con un corazón roto… Escucha a un hombre según el corazón de Dios: «Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme». Está firme tanto para la adversidad como para la prosperidad, se mantiene firme tanto para las cosas humildes como para las más elevadas, está firme y a punto para todo lo que tú ordenarás… «Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme». ¿Quién está a punto, como David, tanto para salir como para entrar y andar según la voluntad del Rey?
(Referencias bíblicas: Jl 2,13; Ef 6,17; Sal 50,19; Sal 56,8; 2 Sam 5,2)
San Bernardo (1091-1153) – monje cisterciense y doctor de la Iglesia – 2º sermón para el primer día de Cuaresma, 5
PARA REZAR
Jesús, Tú pusiste la luz en lo alto para que alumbrase a todos.
Tú sembraste por los caminos semillas de vida.
Tú miraste a los ojos del hombre con un corazón limpio.
Tú dijiste que lo esencial era amar, amar siempre.
Tú buscaste lo mejor del hombre.
Te pusiste al lado del pobre y del indefenso.
Tocaste con tu mano al marginado.
Acogiste con ternura a los más abandonados.
Llevaste por los caminos la alegría y la paz.
Dejaste un beso de ternura en todos los dolores.
Aquí estoy ante ti,
abierto a tu palabra, a tu misterio.
Dime, también hoy, tu palabra.
Dime, Señor, tu amor.
Estén preparados
Principio de la primera carta del apóstol san Pablo
a los cristianos de Corinto 1, 1-9
Pablo, llamado a ser Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes, saludan a la Iglesia de Dios que reside en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos, junto con todos aquellos que en cualquier parte invocan el nombre de Jesucristo, nuestro Señor, Señor de ellos y nuestro. Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
No dejo de dar gracias a Dios por ustedes, por la gracia que él les ha concedido en Cristo Jesús. En efecto, ustedes han sido colmados en él con toda clase de riquezas, las de la palabra y las del conocimiento, en la medida que el testimonio de Cristo se arraigó en ustedes. Por eso, mientras esperan la Revelación de nuestro Señor Jesucristo, no les falta ningún don de la gracia. El los mantendrá firmes hasta el fin, para que sean irreprochables en el día de la Venida de nuestro Señor Jesucristo. Porque Dios es fiel, y él los llamó a vivir en comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
Palabra del Señor.
SALMO Sal 144, 2-3. 4-5. 6-7 (R.: cf. 1b)
R. Bendeciré tu nombre eternamente, Señor.
Señor, día tras día te bendeciré,
y alabaré tu Nombre sin cesar.
¡Grande es el Señor y muy digno de alabanza:
su grandeza es insondable! R.
Cada generación celebra tus acciones
y le anuncia a las otras tus portentos:
ellas hablan del esplendor de tu gloria,
y yo también cantaré tus maravillas. R.
Ellas publican tus tremendos prodigios
y narran tus grandes proezas;
divulgan el recuerdo de tu inmensa bondad
y cantan alegres por tu victoria. R.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 24, 42-51
Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor. Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.
¿Cuál es, entonces, el servidor fiel y previsor, a quien el Señor ha puesto al frente de su personal, para distribuir el alimento en el momento oportuno? Feliz aquel servidor a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo. Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes. Pero si es un mal servidor, que piensa: «Mi señor tardará», y se dedica a golpear a sus compañeros, a comer y a beber con los borrachos, su señor llegará el día y la hora menos pensada, y lo castigará. Entonces él correrá la misma suerte que los hipócritas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes.
Palabra del Señor.
PARA REFLEXIONAR
- Corinto era una gran ciudad, puerto de mar, como la de Tesalónica, situada también en Grecia con aproximadamente medio millón de habitantes, dos tercios de los cuales eran esclavos.
- La comunidad cristiana de Corinto muy viva, con cualidades y con problemas fundada por Pablo en los años 51-52, vive en un ambiente pagano, con costumbres corrompidas y con las más variadas corrientes ideológicas.
- Al comienzo Pablo describe a los cristianos como «el pueblo santo que Jesucristo llamó», «la Iglesia de Dios que está en Corinto», que han recibido la gracia de Dios en Cristo Jesús, los que han «sido enriquecidos en todo».
- Pablo indica, de entrada que se dirige a sus interlocutores no a título personal, ni tampoco como simple «delegado» de la comunidad. Él es un apóstol, «enviado» de Jesucristo, por eso se compromete a cargar con todo el peso de una autoridad, remarcando que le viene de la libre voluntad de Dios.
***
- Jesús en el evangelio de hoy nos habla de la incertidumbre del momento en que vendrá el Señor. Si queremos que nos encuentre velando en el momento de su llegada, no nos podemos distraer, ni quedarnos dormidos.
- Jesús conoce perfectamente la tendencia que tenemos a dejarnos envolver en las preocupaciones y búsquedas cotidianas, a tal punto que muchas veces terminamos sucumbiendo ante ellas. Las distracciones, los trabajos y los compromisos sociales toman completamente nuestra conciencia humana y terminamos por no descubrir lo que pasa en nuestro entorno.
- Cada día, cada hora, en cada instante, el Señor está cerca de nuestra vida. A través de las llamadas de nuestro corazón, a través de las personas que nos rodean, de los hechos que se van sucediendo, de los sufrimientos y necesidades del mundo, el Señor llama a nuestra puerta.
- Necesitamos estar atentos a la novedad que irrumpe y discernirla cristianamente para poder responder. Los muros que construimos alrededor de nuestra vida, nos tienen demasiado bien protegidos y ya no conocemos la alegría de la sorpresa, o de una noticia inesperada; porque tememos a todo lo que puede llegar a nosotros sin previa identificación.
- La vida cristiana es una atenta vigilia en el amor y la conversión hecha cálido servicio en la comunidad y desde allí a toda la humanidad.
PARA DISCERNIR
- ¿Experimento las llamadas de Dios en la vida cotidiana?
- ¿Hay hechos que me resultan intrascendentes?
- ¿En qué acontecimientos experimento de un modo especial la llegada del Señor?
REPITAMOS Y VIVAMOS HOY LA PALABRA
Espero en Vos, Señor
PARA LA LECTURA ESPIRITUAL
¡Feliz el servidor que se encuentra velando!
Queridísimo y bien amado Hermano en Cristo Jesús: Yo, Catalina, sierva y esclava de servidores de Jesucristo, le escribo en su preciosa Sangre, con el deseo de verlo un señor justo en el ejercicio del poder que le es confiado. (…)
Debemos ser justos y guardar con justicia la ciudad de nuestra alma, viviendo en el verdadero y santo temor de Dios. Tenemos que amar la virtud y detestar el vicio y de esta forma, apreciaremos la Sangre de Jesús crucificado. La verdadera y santa justicia brillará entonces en usted, será un señor justo y bueno para su alma y para su prójimo. Por eso le he dicho que deseaba verlo como un señor justo, para que mantenga el derecho y la justicia en el cargo que tiene, viviendo con justicia.
Queridísimo Hermano, no siga durmiendo, sacúdase del sueño con celo. Retornemos hacia nosotros, no esperemos otro tiempo ya que el tiempo no espera más: el tiempo va más rápido de lo que imaginamos. Quisiera que saliéramos de nuestra posición y rompiéramos los lazos que nos atan, ya que lo que está atado no puede avanzar. Es necesario que avancemos en el camino de la virtud, siguiendo la doctrina de Jesús crucificado, que es el Camino, la Verdad y la Vida. El que lo sigue no marcha en las tinieblas sino en la luz. Tenemos entonces que caminar en este camino, bueno y recto.
Santa Catalina de Siena (1347-1380) – terciaria dominica, doctora de la Iglesia, copatrona de Europa – Carta 67 a su señoría André Cavalcabo
PARA REZAR
En nuestra debilidad
Señor Jesús,
sostennos en nuestra debilidad.
Acompaña nuestro querer tanto
y nuestro poder tan poco.
Comprende nuestro poder tanto
y nuestro querer tan poco.
Acoge nuestros desbordantes deseos
y ordénalos en función de tu amor.
Que no temamos a la fuerza
de nuestros más profundos deseos;
ayúdanos a entender, que tú mismo,
habitas en nuestros íntimos deseos.
¡Libéranos de la contradicción!
Que nuestro pensar, sentir, decir y hacer
vivan una armónica coherencia,
sin pena y sin dolor, sólo por amor.
Ten compasión de nosotros
y que tu misericordia nos abrace
y nos perdone siempre.
Amén
Genaro Ávila – Valencia sj
Oremos
Dios de bondad, consolador de los que lloran, tú que, lleno de compasión, acogiste las lágrimas que Santa Mónica derramaba pidiendo la conversión de su hijo Agustín, concédenos, por la intercesión de ambos, el arrepentimiento sincero de nuestros pecados y la gracia de tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
¡Estén prevenidos!
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo
a los cristianos de Corinto 1, 17-25
Hermanos:
Cristo no me envió a bautizar, sino a anunciar la Buena Noticia, y esto sin recurrir a la elocuencia humana, para que la cruz de Cristo no pierda su eficacia.
El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden, pero para los que se salvan -para nosotros- es fuerza de Dios. Porque está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios y rechazaré la ciencia de los inteligentes. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el hombre culto? ¿Dónde el razonador sutil de este mundo? ¿Acaso Dios no ha demostrado que la sabiduría del mundo es una necedad? En efecto, ya que el mundo, con su sabiduría, no reconoció a Dios en las obras que manifiestan su sabiduría, Dios quiso salvar a los que creen por la locura de la predicación. Mientras los judíos piden milagros y los griegos van en busca de sabiduría, nosotros, en cambio, predicamos a un Cristo crucificado, escándalo para los judíos y locura para los paganos, pero fuerza y sabiduría de Dios para los que han sido llamados, tanto judíos como griegos. Porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que la fortaleza de los hombres.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 32, 1-2. 4-5. 10-11 (R.: 5b)
R. La tierra está llena del amor del Señor.
Aclamen, justos, al Señor:
es propio de los buenos alabarlo.
Alaben al Señor con la cítara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas. R.
Porque la palabra del Señor es recta
y él obra siempre con lealtad;
él ama la justicia y el derecho,
y la tierra está llena de su amor. R.
El Señor frustra el designio de las naciones
y deshace los planes de los pueblos,
pero el designio del Señor permanece para siempre,
y sus planes, a lo largo de las generaciones. R.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 25, 1-13
El Reino de los Cielos será semejante a diez jóvenes que fueron con sus lámparas al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco, prudentes. Las necias tomaron sus lámparas, pero sin proveerse de aceite, mientras que las prudentes tomaron sus lámparas y también llenaron de aceite sus frascos. Como el esposo se hacía esperar, les entró sueño a todas y se quedaron dormidas. Pero a medianoche se oyó un grito: «Ya viene el esposo, salgan a su encuentro.»
Entonces las jóvenes se despertaron y prepararon sus lámparas. Las necias dijeron a las prudentes: «¿Podrían darnos un poco de aceite, porque nuestras lámparas se apagan?» Pero estas les respondieron: «No va a alcanzar para todas. Es mejor que vayan a comprarlo al mercado.»
Mientras tanto, llegó el esposo: las que estaban preparadas entraron con él en la sala nupcial y se cerró la puerta. Después llegaron las otras jóvenes y dijeron: «Señor, señor, ábrenos», pero él respondió: «Les aseguro que no las conozco.»
Estén prevenidos, porque no saben el día ni la hora.
Palabra del Señor.
PARA REFLEXIONAR
- Pablo expone la diferencia entre la sabiduría de Dios y la de los hombres y aborda el tema de la «sabiduría» verdadera que siempre se muestra sorprendente y no sigue los criterios ni de los judíos, ni de los griegos, a unos cristianos que proceden de la mentalidad griega, pagados de sí mismos y de su avanzada filosofía humana.
- La sabiduría cristiana se basa en Cristo que es la que nos lleva a la verdadera felicidad: Cristo crucificado que es fuerza y sabiduría de Dios.
- Los griegos eran muy aficionados a los buenos oradores y Pablo no quiere que la fe tenga como base argumentos humanos.
- Los judíos quieren encontrar a Dios en los milagros y los griegos sirviéndose de la filosofía, Pablo afirma que Dios no es accesible más que en el Evangelio de la cruz, en un rey que asciende hasta su trono partiendo de la cruz.
***
- La imagen de los esponsales era tradicional en la Biblia, Jesús, manifiestamente, la tomó a cuenta propia: Dios ama a la humanidad, la humanidad va al encuentro de Dios, el hombre está hecho para la intimidad con Dios, para el intercambio de amor con Él. Esto es para Jesús la vida cristiana: una marcha hacia el «encuentro” con alguien que nos ama. La llegada es imprevista, la hora es imprecisa. No se sabe cuándo llegará.
- Diez jóvenes doncellas simbolizan la espera de la comunidad cristiana. Cada una con su lámpara cargada de aceite simboliza la medida del amor de los que velan.
- El amor es una vigilancia cotidiana, expresada en número diez que simboliza la acción humana, porque diez son los dedos de las manos.
- Es Dios el que se acerca a la vida cotidiana. Velar no consiste sólo en no quedarse dormido, sino más bien en prever, en estar alerta al menor signo que anuncie la llegada, en mantener viva la esperanza y estar atento a brindar el gesto de amor esperado.
- La fiesta de boda a la que estamos invitados sucede cada día, en los pequeños encuentros con el Señor, en las continuas ocasiones que nos proporciona para poderlo descubrir en las personas, en los signos de los tiempos y más explícitamente en los sacramentos. Y como «no sabemos ni el día ni la hora» del encuentro final, esta vigilancia diaria, hecha de amor y seriedad, nos va preparando para que no falte aceite en nuestra lámpara.
- El Señor espera continuamente nuestra respuesta de fe y amor, constante y paciente, en medio de las ocupaciones y preocupaciones que va tejiendo nuestra vida.
- La respuesta que se espera de nosotros, nadie la puede hacer en nuestro lugar. Nuestra respuesta a Dios es personal e intransferible. El evangelio lo quiere expresar con la negativa de las vírgenes prudentes a ceder parte de su aceite, para las lámparas apagadas de las vírgenes necias.
- Si dejamos apagar la lámpara de la fe por no alimentarla con el aceite de la perseverancia y la oración, no estaremos preparados para descubrir al Señor que llega. La perseverancia en los momentos críticos o incluso frente a la muerte, no se puede improvisar en un minuto, se va amasando durante toda la vida.
- A partir del llamado del Maestro, los discípulos comenzamos a prepararnos para los momentos decisivos. Serán muchos y muy variados y siempre estarán marcados por lo inesperado.
PARA DISCERNIR
- ¿Cómo mantengo la lámpara de mi fe encendida?
- ¿Me preocupa y me ocupo del presente?
- ¿Cómo afronto los momentos de dificultad?
REPITAMOS A LO LARGO DE ESTE DÍA
Que nuestras lámparas no se apaguen
PARA LA LECTURA ESPIRITUAL
Nuestras lámparas se apagan
«Las cinco vírgenes insensatas, al coger sus lámparas, habían olvidado llevarse con ellas el aceite; por el contrario, las sensatas junto con sus lámparas traían aceite en jarros.» Aquí el aceite quiere significar el resplandor de la gloria; los jarros, son los corazones dentro de los cuales llevamos todos nuestros pensamientos. Las vírgenes prudentes llevan aceite en sus jarros, porque guardan dentro de su conciencia todo el resplandor de su gloria, tal como lo dice san Pablo: «Nuestra gloria es el testimonio de nuestra conciencia» (2Co 1,12). Las vírgenes insensatas, por el contrario, no llevan el aceite con ellas porque no llevan su gloria en lo secreto de su corazón, es decir, ellas piden su gloria a las alabanzas de otros.
«Pero a medianoche, se oye un grito: ‘¡Mirad que llega el Esposo, salid a su encuentro!’». Y todas las vírgenes se levantan. Pero las lámparas de las vírgenes insensatas se apagan porque sus obras, que a los ojos de los hombres y de lejos parecían resplandecientes, por dentro, a la llegada del Juez, no son más que tiniebla; no reciben de Dios ninguna recompensa, puesto que han recibido ya de los hombres las alabanzas que querían.
San Gregorio Magno (c. 540-604) – Papa y doctor de la Iglesia – Homilías sobre los evangelios, 12; PL 76, 1119-1120
PARA REZAR
Señor: Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida todo de una vez.
Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar a nadie sino a mí mismo.
Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en éste también.
Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten a mis deseos.
Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura, recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.
Señor: Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.
Sólo por hoy me haré un programa detallado. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.
Sólo por hoy creeré firmemente –aunque las circunstancias demuestren lo contrario- que tu providencia se ocupa de mí como si nadie más existiera en el mundo.
Sólo por hoy no tendré temores. De modo particular, no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.
San Juan XXIII
28 Agosto – San Agustín – Obispo, Doctor de la Iglesia
Oremos
Renueva, Señor, en tu Iglesia aquel espíritu que, con tanta abundancia, otorgaste al obispo San Agustín, para que también nosotros tengamos sed de ti, única fuente de la verdadera sabiduría, y en ti, único manantial del verdadero amor, encuentre descanso nuestro corazón. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
29 DE AGOSTO – MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA
Lectura del profeta Jeremías 1, 17-19
Tú, ahora, muévete y anda a decirles todo lo que yo te mande. No temas enfrentarlos, porque yo también podría asustarte delante de ellos. Este día hago de ti una fortaleza, un pilar de hierro y una muralla de bronce frente a la nación entera: frente a los reyes de Judá y a sus ministros, frente a los sacerdotes y a los propietarios.
Ellos te declararán la guerra, pero no podrán vencerte, pues yo estoy contigo para ampararte -palabra de Yahvé-.»
Palabra de Dios
Salmo 70,1-7
R: Mi boca contará tu auxilio
En ti, Señor, confío,
que no me decepcione.
En tu justicia tú querrás defenderme,
inclina a mí tu oído y sálvame.
Sé para mí una roca de refugio,
una ciudad fortificada en que me salve,
pues tú eres mi roca, mi fortaleza.
Líbrame, oh Dios, de la mano del impío,
de las garras del malvado y del violento,
pues tú eres, Señor, mi esperanza,
y en ti he confiado desde mi juventud.
En ti me apoyé desde mis primeros pasos,
tú me atrajiste desde el seno de mi madre,
y para ti va siempre mi alabanza.
Pero ahora para muchos soy un escándalo,
y sólo me quedas tú, mi amparo seguro.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 6, 17-29
En efecto, Herodes había mandado tomar preso a Juan y lo había encadenado en la cárcel por el asunto de Herodías, mujer de su hermano Filipo, con la que se había casado. Pues Juan le decía: «No te está permitido tener a la mujer de tu hermano.» Herodías lo odiaba y quería matarlo, pero no podía, pues Herodes veía que Juan era un hombre justo y santo, y le tenía respeto. Por eso lo protegía, y lo escuchaba con gusto, aunque quedaba muy perplejo al oírlo.
Herodías tuvo su oportunidad cuando Herodes, el día de su cumpleaños, dio un banquete a sus nobles, a sus oficiales y a los personajes principales de Galilea. En esa ocasión entró la hija de Herodías, bailó y gustó mucho a Herodes y a sus invitados. Entonces el rey dijo a la muchacha: «Pídeme lo que quieras y te lo daré.» Y le prometió con juramento: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.» Salió ella a consultar a su madre: « ¿Qué pido?» La madre le respondió: «La cabeza de Juan el Bautista.» Inmediatamente corrió a donde estaba el rey y le dijo: «Quiero que ahora mismo me des la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja.»
El rey se sintió muy molesto, pero no quiso negárselo, porque se había comprometido con juramento delante de los invitados. Ordenó, pues, a un verdugo que le trajera la cabeza de Juan. Este fue a la cárcel y le cortó la cabeza. Luego, trayéndola en una bandeja, se la entregó a la muchacha y ésta se la pasó a su madre. Cuando la noticia llegó a los discípulos de Juan, vinieron a recoger el cuerpo y lo enterraron.
Palabra del Señor
O bien de la feria:
1 Corintios 1,26-31
S. R. 32,12-13.18-21
PARA REFLEXIONAR
- Hacemos memoria del martirio de san Juan Bautista, el Precursor de Jesús. Toda la vida del Bautista gira en torno a la persona del Salvador, de manera que en torno a Él, la existencia y la tarea del Precursor cobran sentido.
- Desde las entrañas de su madre, siente la proximidad del Salvador. El abrazo de María y de Isabel, dos futuras madres, abre el diálogo entre el que prepara el camino y Aquel que es el mismo camino. El Salvador santifica a Juan, y éste salta de gozo dentro del vientre de su madre. En su misión de Precursor mantuvo este entusiasmo —que etimológicamente significa “estar lleno de Dios”—, le preparó los caminos, le allanó las rutas, le rebajó las cimas, lo anunció ya presente, y lo señaló como el Mesías: «He ahí el Cordero de Dios» (Jn 1,36).
- El trabajo de Juan Bautista continúa la línea de los antiguos profetas de Israel, que denunciaban los pecados sociales y anunciaban a su pueblo el tiempo de la presencia de Dios, que los haría salir del oprobio y de la crisis. Es difícil el destino de los profetas. Ser profeta, dice Guardini, significa decir a su tiempo contra su tiempo, lo que Dios manda decir. —No te es lícito tener como esposa a Herodías, la mujer de tu hermano, le grita Juan a Herodes Antipas. Y Juan lo paga en la cárcel de Maqueronte.
- Su muerte confirmó la veracidad de su misión, ya que murió asesinado en el palacio del rey y siendo cómplices los que oprimían el país con su lujo, riqueza y escándalos. Su muerte testimonial es una clave importante para comprender el martirio de Jesús. Fue su Precursor en la vida, y también le precede ahora en la muerte cruel. Juan ha cumplido ya su misión. El misterio de la Cruz de Jesús está ya presente en este martirio. Su sangre no será inútil. «La cabeza de Juan Bautista predica mejor desde la bandeja que sobre sus hombros».
- La memoria de los mártires o «testigos» ha sido siempre clave e importante para la vida de la iglesia cristiana. El cristianismo no puede ser entendido, sino como un testimonio fuerte y vivo, del nuevo mundo que irrumpe en la historia en la persona de Jesús de Nazaret. El seguimiento de Cristo no es posible si no estamos dispuestos a asumir la cruz, que significa oponerse a las estructuras de pecado existentes en el mundo y la historia.
- Que la fiesta del Martirio de san Juan Bautista sea una invitación para que nuestra vida también gire en torno a la Persona de Jesús, lo cual le dará su pleno sentido, y que su ejemplo “nos entusiasme”, para que llenos de Dios, también demos testimonio de nuestra fe en Jesús con valentía.
- «Está encerrado, en la tiniebla de una mazmorra, aquel que había venido a dar testimonio de la Luz, y había merecido de la boca del mismo Cristo (…) ser denominado “antorcha ardiente y luminosa”. Fue bautizado con su propia sangre aquél a quien antes le fue concedido bautizar al Redentor del mundo». San Beda.
PARA DISCERNIR
- ¿Qué lugar ocupa la defensa de la verdad en mi opción de fe?
- ¿Hasta dónde arriesgo por defender lo que es justo?
- ¿Acomodo la realidad a mi conveniencia?
REPITAMOS Y VIVAMOS HOY LA PALABRA
Señor, mi destino está en tus manos
PARA LA LECTURA ESPIRITUAL
“Dichosos los perseguidos por la justicia” (Mt 5,1 0)
La muerte de Cristo está al origen de una multitud de creyentes. Por la fuerza del mismo Señor Jesús, y gracias a su bondad, la muerte preciosa de sus mártires y de sus santos ha hecho nacer una gran multitud de cristianos. Jamás, en efecto, la religión cristiana ha podido ser aniquilada por la persecución de los tiranos y la muerte injustificable de inocentes: ella más bien ha obtenido cada vez más un gran aumento.
Nosotros tenemos un ejemplo en San Juan, el que bautizó a Cristo y por tanto nosotros festejamos hoy el santo martirio. Herodes, ese rey infiel, quiso, por fidelidad a su juramento, borrar completamente de la memoria de los hombres el recuerdo de Juan. Pues, no solamente Juan no fue aniquilado, sino millares de hombres inflamados por su ejemplo, acogerán la muerte con alegría por la justicia y la verdad… ¿qué cristiano, digno de tal nombre, no venera hoy a Juan, el que bautizó al Señor? Por todo el mundo los cristianos celebran su memoria, todas las generaciones lo proclaman bienaventurado y sus virtudes llenan la Iglesia de su perfume. Juan no ha vencido él solo y no ha muerto él solo.
Lansperge el Cartujano (1489- 1539) – monje, teólogo – Sermón en la Degollación de Juan Bautista, Opera omnia, t.2.
PARA REZAR
Que sea tu voluntad
Que sea tu voluntad
y no la mía.
Que sea a tu manera
y no a la mía.
Que en esta noche fría,
acate tu plan,
y comprenda que todo pasa
por tu vino y tu pan.
Que mis lágrimas
no sean de despedida.
Que en este dolor tan inmenso,
mis palabras sean acogidas.
Padre, aunque duela,
aunque se rasgue mi voz
atiende al dolor de cada alma,
que vive su propia pasión.
Álvaro Lobo SJ